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lunes, 2 de diciembre de 2013

EL RING RING QUE ME QUE TRAJO NOTICIAS




 "Hay personas que nos hablan y ni las escuchamos.. hay personas que nos hieren y no dejan ni cicatriz.. pero hay personas que simplemente aparecen en nuestra vida y nos marcan para siempre "



Cuando conseguí perder mis dos primeros kilos, recuerdo que me seguía sintiendo pequeñita, que paradoja con lo grande que era...
Pero algo dentro de mí había echo clic y desde entones me sentía mejor conmigo misma, algo más fuerte pero pisando sobre duro. Para que correr.

Lo que si corrían eran los meses y debía pagar facturas y comprar comida, no podía dejar a mi chico a cargo de todas las cosas de casa, bastante ya llevaba encima, así que decidí echar unos currículos por varias tiendas de ropa, sabía que era arriesgado volver así de lleno, pero tampoco iba a vivir en un armario ¿no?


Me llamaron para varias entrevistas, tengo bastante experiencia en ventas y atención al cliente y sabía que no tardarían mucho en aparecer ofertas, pero curiosamente todos me decían lo mismo cuando me veían aparecer y hablaban conmigo "tienes mucha personalidad, pero es que, no eres el perfil que necesitamos" claro, ellos necesitaban un perfil menos perfil, de esos que casi no se ven.


Curiosamente me llamaron de una gran, gran cadena de ropa, no voy a decir ni el nombre porque no me merece ni hacerles publicidad, el puesto era para directora de tienda. La chica que me hizo la entrevista, vio en mi algo más que un físico. Vio mi caracter y mis ganas de trabajar, ese día salí bastante contenta de aquel lugar...dos días después me llamaron para trabajar.


Estaba pletórica, el puesto era super bueno, buen sueldo, podía dedicarme a lo que más me gustaba, estar entre albaranes, ropa, atender al público...pero el contrato tenía una pega, una entrevista con un jefe de zona, que vendría después de mi primer mes trabajando allí. El evaluaría si me quedaba o me iba.


Como tenía tantas ganas de empezar me dio igual todo, bueno hasta que me dieron mi uniforme, en aquel entonces llevaba una 46 bajando a 44, pero aún así no toda la ropa de aquella tienda estaba hecha para mi.
Me dieron varios pantalones y camisetas de licra....mmmm error, más que una directora parecía una morcillica andante.



Una mañana, como estábamos a tope de curro, decidí salir de mis tareas normales y ayudar a mis compis en los probadores a doblar ropa y a colocar bien la tienda, era feliz, todas las chicas estábamos bromeando hasta que una clienta malhumorada se acercó y con aire de grandeza me dijo " como puede ser que tu vistas de esta tienda y yo no encuentre nada para mi"

Todas se miraron, nadie dijo nada, bajé la mirada y decidí ayudarla a encontrar algo que le viniese, en ese momento sentí que me venía a bajo, pero decidí que era mejor ayudarla y demostrarle que no era como ella.


El mes iba pasando, aumenté las ventas, mis chicas estaban super motivadas, las ventas cruzadas eran mi pasión y las había subido, ya sabía de merchan y escaparatismo, cada día me iba a casa más motivada  y con ganas de quedarme allí para siempre...
Recuerdo que faltaba poco para noche buena, imaginaros lo que eso conlleva, trabajaba hasta los domingos.

Un miércoles, apareció un hombre, vestido muy a la mode, la cadena iba a sacar su primera  línea de hombre me sonaba mucho el jersey que llevaba...claro, lo había visto en un catálogo de la firma...

Me miró varias veces, se retiró y mas tarde me mandaron a llamar, era el hombre que tenía que hacerme la entrevista, que duró exactamente dos horas y pico, pero que narices necesitaba preguntarme ese tío que no se hubiese visto reflejado antes en mi trabajo...
Rellenó varios folios, a día de hoy, supongo que serían monigotes, porque no pareció importarle mucho mi opinión sobre nada...

Una semana después vino la tienda una mujer, muy alta y delgada, se presentó como nueva directora, me llevó al almacen me mandó muchísimo curro hasta que al final de mi día laboral  me dijo que el jefe de zona no me quería allí, que entre ella y yo era por mi cuerpo y que no me veía para trabajar allí, mi tiempo de prueba había terminado...y mi autoestima también.

Os puede parecer fuerte, pero esa fue su explicación, yo ya era consciente de que no tenía el físico que el resto, pero seguía siendo una profesional en lo mío.

No entendí como podía a ver gente así purulando por el mundo, nunca en mi vida me había pasado algo semejante, yo nunca habría echo algo así. 

Esa noche lloré mucho, me derrumbé y decidí esperar un poco más para volver al mundo laboral que me gustaba, haría otras cosas mientras, empecé a trabajar en mí como una loca, a comer más sano si cabía, ha hacer deporte a diario...a conocer gente maravillosa que me rodeó y supo como ayudarme a levantarme.


Sobra decir que ahora, con mi talla 38 no he vuelto a pasar por aquella tienda, ni por la cadena, no he vuelto a llevar ropa de ellos, pensaba que eran unos dioses de la moda y en realidad son unos odiosos, no son personas, con tal de vender una imagen son capaces de pasar por encima de muchas cosas y entre ellas por encima de la humanidad, sin pararse a pensar que nosotros, los que tenemos los pies en el suelo los que les damos de comer todos los días....(continuará)