Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta historia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta historia. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de diciembre de 2013

EL GRAN EDIFICIO BLANCO



Después de estar un largo tiempo dedicándome a mi, haber perdido un montón de kilos y vivir en una cajita de cristal pera que nadie me volviese ha hacer daño, solo el justo,
una persona cercana a mi me ofreció un trabajo, pero no un trabajo cualquiera, me ofreció la llave de la felicidad y ahora entedereís por qué.

Me ofrecieron un trabajo como limpiadora en un hospital. Sin dudarlo dije que sí, me pareció un buen sueldo y así pasaría desapercibida con toda la gente que hay en un hospital como se iban a fijar en una simple limpiadora.

El primer día que entré por la puerta recuerdo que eran las 5 y media de la mañana, no tenía ni uniforme, ese día que puse el pie en aquel hospital cambió mi vida ya para siempre.

Allí la jefa iba vestida como las que limpiaban y las que limpiaban lo hacían igual que la jefa, todas desayunaban juntas, comían, cenaban e incluso dormían en los turnos de noche, primera impresión, me parecieron un grupo muy grande pero muy cerrado.

La jefa me miró y me dijo hoy no te separes de mi, es muy importante, eso hice, pasamos por todos los puestos supervisando el trabajo, me explicó como hacerlo y por qué ellas eran tan importantes, ahí si que ya pensé que estaba de coña, unas limpiadoras importantes, era un buen trabajo pero no se podían medir con un cirujano.

Me dieron mi set de limpieza y me dijeron la planta que debía limpiar la séptima, nunca lo olvidaré. Esa planta estaba llena de personas enfermas de pulmón, no había distinción, ni de edad, ni de sexo.


La primera habitación la limpié con miedo, sin fijarme mucho en la persona que estaba en la cama, pero en la segunda habitación una voz me dijo desde la cama, "buenos días", me giré y vi a una anciana que quería levantarse y estaba sola, se balanceaba hacia delante y hacia atrás, yo la miré deje mi escoba y le pregunté necesita algo y ella me dijo "ir al baño"  la ayudé a incorporarse y cuando termino empezó a preguntarme cosas, como de donde era, como me llamaba, si tenía novio...pobre estaba aburrida y sola, le contesté todas las preguntas y cuando terminé de limpiar me dijo "mañana nos vemos". Ese mañana marco mi día, esa gente estaban allí días, o semanas, incluso meses.
 

A los diez minutos de salir de allí un chica de la limpieza venía hacia mi con mucho giro, a mi me dio que venía a echarme la bronca o a decirme algo que no me iba a gustar, nada más ponerse a mi altura, me miró, sonrió y me dijo "hola, son Isabel, ¿te vienes a desayunar? luego si lo necesitas vengo y te ayudo"
Me quedé tocada y hundida.  

Todas desayunaban al lado de los médicos, y cuando digo todas es todas, se sabían sus nombres, la jefa hacía bromas, todas me preguntaron como lo llevaba, si necesitaba algo, aquello era increible
 Salí después de 8 horas de trabajo con una sonrisa de oreja a oreja, allí era una más y los enfermos eran tan amables conmigo, tenía que estar a la altura, me prometí que todos los días iría con una sonrisa de oreja a oreja, que les ayudaría y haría mi trabajo superbien,

Asistí a partos, ayudé muchísimo, vi operaciones, jugué con niños, hablé con drogadictos, pensionistas, jóvenes, madres, abuelos, todos tenían una historia...ahora entendí lo que la jefa me dijo en su día, era un trabajo importante, eran muy importantes, en ese gran edificio blanco todos son una familia, las navidades más especiales de mi vida las pasé allí, todo es de otra manera, todo tiene magia por eso me encanta la navidad porque en mi paso por el hospital aprendí que la vida es eso, da igual pesar más o menos y claro que me voy a encontrar con gente horrible por el mundo, pero por cada persona desagradable hay dos que necesitan sonreir y una que lo consigue y en eso consiste la vida, en ser felices, todos los días son un día nuevo y hay que vivirlo como si fuese el último, de verdad, el día que decidí ser una más, ese día me sentí especial











 

lunes, 2 de diciembre de 2013

EL RING RING QUE ME QUE TRAJO NOTICIAS




 "Hay personas que nos hablan y ni las escuchamos.. hay personas que nos hieren y no dejan ni cicatriz.. pero hay personas que simplemente aparecen en nuestra vida y nos marcan para siempre "



Cuando conseguí perder mis dos primeros kilos, recuerdo que me seguía sintiendo pequeñita, que paradoja con lo grande que era...
Pero algo dentro de mí había echo clic y desde entones me sentía mejor conmigo misma, algo más fuerte pero pisando sobre duro. Para que correr.

Lo que si corrían eran los meses y debía pagar facturas y comprar comida, no podía dejar a mi chico a cargo de todas las cosas de casa, bastante ya llevaba encima, así que decidí echar unos currículos por varias tiendas de ropa, sabía que era arriesgado volver así de lleno, pero tampoco iba a vivir en un armario ¿no?


Me llamaron para varias entrevistas, tengo bastante experiencia en ventas y atención al cliente y sabía que no tardarían mucho en aparecer ofertas, pero curiosamente todos me decían lo mismo cuando me veían aparecer y hablaban conmigo "tienes mucha personalidad, pero es que, no eres el perfil que necesitamos" claro, ellos necesitaban un perfil menos perfil, de esos que casi no se ven.


Curiosamente me llamaron de una gran, gran cadena de ropa, no voy a decir ni el nombre porque no me merece ni hacerles publicidad, el puesto era para directora de tienda. La chica que me hizo la entrevista, vio en mi algo más que un físico. Vio mi caracter y mis ganas de trabajar, ese día salí bastante contenta de aquel lugar...dos días después me llamaron para trabajar.


Estaba pletórica, el puesto era super bueno, buen sueldo, podía dedicarme a lo que más me gustaba, estar entre albaranes, ropa, atender al público...pero el contrato tenía una pega, una entrevista con un jefe de zona, que vendría después de mi primer mes trabajando allí. El evaluaría si me quedaba o me iba.


Como tenía tantas ganas de empezar me dio igual todo, bueno hasta que me dieron mi uniforme, en aquel entonces llevaba una 46 bajando a 44, pero aún así no toda la ropa de aquella tienda estaba hecha para mi.
Me dieron varios pantalones y camisetas de licra....mmmm error, más que una directora parecía una morcillica andante.



Una mañana, como estábamos a tope de curro, decidí salir de mis tareas normales y ayudar a mis compis en los probadores a doblar ropa y a colocar bien la tienda, era feliz, todas las chicas estábamos bromeando hasta que una clienta malhumorada se acercó y con aire de grandeza me dijo " como puede ser que tu vistas de esta tienda y yo no encuentre nada para mi"

Todas se miraron, nadie dijo nada, bajé la mirada y decidí ayudarla a encontrar algo que le viniese, en ese momento sentí que me venía a bajo, pero decidí que era mejor ayudarla y demostrarle que no era como ella.


El mes iba pasando, aumenté las ventas, mis chicas estaban super motivadas, las ventas cruzadas eran mi pasión y las había subido, ya sabía de merchan y escaparatismo, cada día me iba a casa más motivada  y con ganas de quedarme allí para siempre...
Recuerdo que faltaba poco para noche buena, imaginaros lo que eso conlleva, trabajaba hasta los domingos.

Un miércoles, apareció un hombre, vestido muy a la mode, la cadena iba a sacar su primera  línea de hombre me sonaba mucho el jersey que llevaba...claro, lo había visto en un catálogo de la firma...

Me miró varias veces, se retiró y mas tarde me mandaron a llamar, era el hombre que tenía que hacerme la entrevista, que duró exactamente dos horas y pico, pero que narices necesitaba preguntarme ese tío que no se hubiese visto reflejado antes en mi trabajo...
Rellenó varios folios, a día de hoy, supongo que serían monigotes, porque no pareció importarle mucho mi opinión sobre nada...

Una semana después vino la tienda una mujer, muy alta y delgada, se presentó como nueva directora, me llevó al almacen me mandó muchísimo curro hasta que al final de mi día laboral  me dijo que el jefe de zona no me quería allí, que entre ella y yo era por mi cuerpo y que no me veía para trabajar allí, mi tiempo de prueba había terminado...y mi autoestima también.

Os puede parecer fuerte, pero esa fue su explicación, yo ya era consciente de que no tenía el físico que el resto, pero seguía siendo una profesional en lo mío.

No entendí como podía a ver gente así purulando por el mundo, nunca en mi vida me había pasado algo semejante, yo nunca habría echo algo así. 

Esa noche lloré mucho, me derrumbé y decidí esperar un poco más para volver al mundo laboral que me gustaba, haría otras cosas mientras, empecé a trabajar en mí como una loca, a comer más sano si cabía, ha hacer deporte a diario...a conocer gente maravillosa que me rodeó y supo como ayudarme a levantarme.


Sobra decir que ahora, con mi talla 38 no he vuelto a pasar por aquella tienda, ni por la cadena, no he vuelto a llevar ropa de ellos, pensaba que eran unos dioses de la moda y en realidad son unos odiosos, no son personas, con tal de vender una imagen son capaces de pasar por encima de muchas cosas y entre ellas por encima de la humanidad, sin pararse a pensar que nosotros, los que tenemos los pies en el suelo los que les damos de comer todos los días....(continuará)


martes, 26 de noviembre de 2013

PACIENCIA, MADRE DE TODA LA CIENCIA

"En tu vida puedes hacer de todo un problema, o de todo una solución, según que camino elijas, tendrás tu vida llena de problemas, o llena de soluciones."

 Dicen que cuando uno tiene un problema, mejor es asimilarlo y una vez que ya lo tiene interiorizado lo que hay que hacer es afrontarlo.

Pero es que 22 kilos era mucho problema para tan poca paciencia.

Recuerdo que a la mañana siguiente de visitar al médico para el tema de mi medicación, decidí que ya era hora de volver a ser yo. Me levanté y me senté delante de mi ordenador a buscar como una loca la palabra en google más preciada, la palabra dieta


Fue curioso 40.800.000 en 0,23 segundos. Sin palabras, pero cuanta gente hay en el mundo que quiere perder peso!! pero que locura era esa???

Me encontré con links como, pierda peso comiendo, la dieta de la piña, de la alcachofa y derivados , dieta Dunkan, 600 cal a la semana, ¿¿pero se puede vivir con eso?? 
¿¿Dónde se quedaban mis desayunos de campeona, las comidas de olla de mi abuela o mis cenas de bufet libre con mi chico?? Estaba clarísimo pero aún así necesitaba aire, saqué la cabeza por la ventana y me quedé allí por lo menos media hora.


Pero por qué me pasaba todo esto a mí, que hice en otra vida para merecer esto, dejar de fumar me costó pero, pero esto... iba a terminar conmigo, toda mi vida había comido sin pensar en el mañana, a la par que mi hermano, vamos que comía como un chico!! nunca había engordado ni un gramo y ahora...solo podía comer lechuga, piña y 600 cal...

Me senté en mi cama y miré hacía mi armario, lo abrí y empecé a ver mi ropa, faldas cortas, pantalones de la 38 camisetas talla M...ahí me derrumbé y recuerdo que lloré.

Cuando vi a mi chico ese día y le expliqué lo que me pasaba se echó a reir, entonces me enfadé mucho, el me explicó algo que yo no sabía.

"El cuerpo es solo eso, cuerpo, el amor va por encima de todo lo físico y atraviesa el alma."

El me quería por quien que era, no por como era, ni en aquel entonces ni ahora. Me ayudaría a volver a ser yo si eso deseaba, pero tenía que tener claro que él me veía perfecta con 22 kilos más o menos.

Después de esa conversación me dí cuenta de dos cosas, la primera de que la persona que tenía a mi lado era el mejor corazón del mundo y me había tocado a mí y la segunda de que todo este tiempo había vivido en un mundo muy raro, nunca me había preocupado el físico pero porque nunca había sido un problema para mí, yo pensaba que no era superficial y si lo era, era muy dura conmigo misma, nunca había echo ejercicio y llevaba una alimentación desastrosa, pero no era del todo culpa mía, mi educación ante la comida no era muy saludable y mi enfermedad también había hecho por llevarme a este estado, quizá si no hubiese sido por el tiroides nunca me habría reseteado.

 Debía levantarme nuevamente y empezar por la punta, hacer dieta y ejercicio. Lo primero comprar un chandal y lo segundo...unas deportivas y lo tercerooo pegarme el que sería mi último homenaje en el Burguer.

No recuerdo el número pero si que era lunes, ese sería el primer lunes de mi camino, largo, largo, larguísimo...

Se lo conté a toda mi familia, a mi madre que me dijo adelante, a mi padre que me dijo pa qué, si estas guapa rematá (él en su línea) a mi tía, que me dijo, aquí estoy para lo que necesites... ya estábamos todos...a nooo y a mi abuela, que curiosamente me dijo, lo sabía porque yo también tengo hipotiroidismo...

Anda , no me había parado a pensar en eso, era verdad, mi abuela también lo tenía. Me senté con ella, esa tarde me dí cuenta que no hay mejor google que ella, ya llevaba 7 años con el problema y libreta en mano me dió su receta para volver a mi peso...paciencia, ese era el truco, perder peso con hipotiroidismo no era fácil, los primeros 2 años me cambiaron la
medicación 6 veces, hacia ejercicio todos los días una hora y comí muchas
 proteínas así conseguí perder unos 15 kilos...el resto decidió quedarse en mi culo durante un ratillo más... (continuará)













miércoles, 20 de noviembre de 2013

NO TODOS ESOS KILOS SON DEL TIROIDES, ENTONCES SERÁN DEL CHA,CHA,CHÁ



Desde que empecé a encontrarme mal hasta que decidí ir a mi médico pasaron al menos 6 meses y 22 kilos. Yo ya no era yo, era más bien dos veces yo.
Lo peor de todo es que empezó a afectarme en todas las parcelas de mi vida, no tenía ganas de trabajar, ni se las esperaba...no tenía ganas de salir a la calle, comprar ropa, maquillarme, ni tenía ganas de compartir cama con mi chico...todo era color sepia para mi.
La mañana que fui al médico iba decidida a cambiarlo todo, me estaba metiendo en un pozo que llenaba con mis lágrimas a diario y yo sabía como podía terminar esto, ya que no soy muy buena nadadora.
Fui con mi madre, ella siempre está allí, aunque no se lo pida, aunque me traumatizara aquella tarde con trece años al abrirme el probador del Bershka, mientras me cambiaba de pantalones y dejando así mi trasero al aire al ritmo de música tecno. Ella siempre viene,ella siempre está, gracias mamá.
A si es que sin dejarle hablar mucho, empecé a vomitar todos los síntomas que tenía, los que pensaba que podría tener y los que me fueron apareciendo en ese momento, no se si presa del pánico o de poder hablar por fin con alguien que me entendía y no pensaba que estaba loca. Bueno, hasta que me dijo, vamos ha hacerle un análisis de sangre y ya veremos resultados...perdonaaaa¿?¿?que estoy tres cuartos de hora diciéndote síntomas y ahora me voy a tener que esperar una semana más??? Ahí ya mi médico si que pensó que estaba algo loca, desesperada e hipocondríaca. Me miró, me mando el análisis y me citó para  la semana siguiente.
Esa semana no recuerdo como fue, solo se que con el análisis de sangre ya lo pasé fatal, madre mía quien me iba a decir a mi que después de ese vendría seiscientos más...
El día de la cita con mi médico yo entré con mi madre, yo nerviosa, mi madre super tranquila. El médico nos miró y muy serio me dijo:
- Ud tiene una alteración de la glándula tiroides que ocasiona una disminución de la producción de hormonas tiroideas, empezaremos con una dosis de 50 microgramos de hormona tiroidea a diario y seguiremos viendo el proceso.
En ese momento respiré, mi madre no. Ella no dijo nada pero su cara lo dijo todo, fue como si la hubiesen martilleado el alma.
El me dijo que si tenía alguna duda. Yo le dije que dos, que si me iba a morir y que si perdería algún día mis bellas lorzas.  Su respuesta fue directa, a la primera pregunta, con un no y a la segunda con no todos esos kilos eran culpa del tiroides.
Esa frase se me quedó marcada a piel, querría decir que comía demasiado? o que me había abandonado?, pero como no iban a ser del tiroides!! si vinieron de la nada!!
Yo salí enfadada por pensar que la culpa era mía y que nunca volvería a ser yo gracias a mi...mi madre salió en busca de su madre...creo que son cosas de familia....(continuará)

lunes, 11 de noviembre de 2013

DE UNA 38 A UNA 46 MI TIROIDES Y YO

Al dejar de fumar, ya ves tú,  que pensaba que esa iba a ser toda mi lucha y como me equivocaba, me sentí libre. La gente de mi alrededor me admiraba, mi familia me felicitaba y los que no podían dejarlo me envidiaban.
Había dejado de fumar y además de un día para otro, me sentía tan bien, sentí una explosión por dentro como si hubiese descubierto yo la vacuna de la penicilina o hubiese subido a la luna...me sentía una heroína y conforme pasaban los meses, en concreto dos, me volví más ancha que larga...pero literalmente porque ya no cabía ni en el chandal, y digo chandal porque yo solo tenía uno¿¿raro verdad?? pero es que yo solo me lo ponía para bajar la basura...
Así llegó el invierno y con él la navidad, yo feliz de la vida que tenía y deseando que llegase la noche del 24, a mi es que desde bien pequeñita siempre me gusto comer y esa noche para mi era como si llegaran los reyes. Me incliné a por un canapé y de repente la abuela que estaba al acecho muy calladita dijo: "Nena, tu sabes que te quiero igual porque estás muy guapa pero ese culo que has echado hace una semana no lo tenías".
Ahí ya saltaron todas las alarmas, si alguien te dice que estas gorda, no le eches mucha importancia puede ser envidia, un día de mosqueo... pero si la que te dice gorda es tu abuela, la misma que ve guapísimos a todos sus nietos, incluso en la foto del día de la orla del colegio en la que sales con granos y el ojo medio guiñado, asúmelo, es que estas gorda.
Esa noche me fui a pesarme, la báscula había subido de 62 a 68 kilos,  pensé que no era para tanto, me pondría a régimen y saldría a correr, jolines, si había dejado de fumar 6 kilos no iban ahí a detenerme ahora...
Pasaron los días y como era normal en mí,ni me puse a dieta ni salí a correr, para más pesar me quedé en paro y mis días eran muy largos, no sabía que hacer con tanto tiempo libre.
Bueno pronto encontré un entretenimiento, me amargué, contestaba a todo de mala gana y sentía unos calambres musculares que me dejaban loca, estuviese donde estuviese me tenía que sentar, lloraba por todo ahora que lo pienso... se me empezó a caer el pelo y las uñas las tenía fatal, me dejó de bajar la regla y empecé como a hincharme...habían pasado 6 meses desde que dejé de fumar y ya estaba pensando en volver.
Mi familia no paraba de opinar, mi madre que si eso era porque le metía mucho al cuerpo, mi cuñada que si estaba embarazada, mi novio que era porque ya no le quería...Pobre este último si que lo pasó mal era punto fácil para todas mis hormonas y mi abuela, a ver si va a ser el tiroides...
La cosa terminó cuando en un fin de semana engordé 3 kilos, yo pensé...a ver 1 kilo son 7000 cal, me comido yo en un día 21000 cal?? . A ver que no cunda el pánico que hice lo que tuve que hacer, mirar en google.
A ver...síntomas....enter y.. o Dios mío!!! Si me paraba por lo de los calambres podría ser fibromialgia, si metía lo de la menstruación, posible embarazo, si pon...basta!! lo mejor es hacer la segunda mejor cosa que sabía hacer...llamar a mi madre y ella que es la voz de la cordura terminó esta pesadilla con... que pesas ¿¿cuanto?? ¿¿97 kilos?? mañana al médico del tirón. (continuará)

viernes, 8 de noviembre de 2013

ASÍ EMPEZÓ TODO MI TIROIDES Y YO

El día que decidí empezar de cero comenzó mi nueva vida.
Hola,he sido fumadora más de diez años, hace ya más de dos años que lo dejé. Todo comenzó cuando empecé a sentirme cansada y triste por tener un vicio tan feo y aburrido ¿lo volvería ha hacer? probablemente si.
Me puse manos a la obra, me armé de valor y me senté a pensar porqué no podía desengancharme de algo tan efímero y a la misma vez tan placentero. Busqué fotos por internet, hay personas con estudios que dicen que si ves lo que el tabaco hace en tu organismo te traumatizas. Vi cosas desagradables, pulmones negros, problemas dentales, bucales, en fin, fotos que asustan pero note quitan las ganas de fumar.
Un mes más tarde me volvió la idea de dejar de fumar y alguien me dejó un libro...pero eso de dejar algo poco a poco no me era atractivo, como iba a dejar de fumar fumando... Ese libro me quito horas de sueño y tiempo, pero no las ganas de fumar...
Recuerdo que luego subieron el tabaco, dios santo, menudo incremento...la gente opinaba y opinaba sobre el tema...pero yo me estresaba, quería dejarlo, no podía, pero por otro lado se estaba tan agustito alli...
Fui a mi médico y me ofreció parches, chicles, ejercicio y una terapia,mi cara lo dijo todo.Si no soy capaz de desengancharme de esto...insinúa que me desenganche enganchándome a otras cosas...demasiado para mi karma.
Un día viendo la tele o mientras hacia que la miraba,dándole vueltas al asunto sobre el miedo que tenía, que era lo que no me dejaba avanzar, que era lo que no me dejaba ser libre...y de repente todo se iluminó, era el propio tabaco, el quedarme sin él, el alejarlo de mi vida, el abandonarlo para siempre, vamos, como esas relaciones de las que hablan los libros de autoayuda.
A si es que bajé al estanco compré el que sería mi último paquete, subí a casa y lo abrí, olí ese aroma a nuevo, lo guarde entre los libros de mi estantería y me alejé. El estaría allí meses siendo testigo de mi proeza, viendo día tras día como vivía feliz y libre...viendo como me alejaba de él,hasta que salió de mi vida para siempre, hasta que se secó y murió.... (continuará)